Universidad de Jóvenes Emprendedores y Creativos

Quiero un trabajo mejor, ¿tengo que volver a estudiar?

14 0 10 julio, 2018

Los días en los que uno aparcaba los libros y las horas de estudio en el momento en que encontraba su primer trabajo han quedado atrás. Cada vez más, el mercado laboral exige una actitud de formación continua. Estudiar una vez ya no vale. Dos, tampoco. Pero la vuelta a las aulas puede ser una oportunidad para aquellos que persiguen ese salto en su carrera o ese trabajo con mejores condiciones. Desde un tutorial de YouTube para manejar Excel a nivel experto a un programa MBA con el que aprender los entresijos de una empresa, las opciones para formarse son numerosas. Tanto, que pueden llegar a abrumar. ¿Por dónde empezar si quiero conseguir un trabajo mejor?

Esa es una pregunta que cada vez se hacen más españoles. Ya hay un 14% de empleados en búsqueda activa de otra oportunidad laboral, la tasa más alta de Europa, según el estudio más reciente de la empresa de trabajo temporal Randstad. “La tendencia se explica sobre todo por el desajuste educativo”, asegura Raúl Ramos, profesor de Economía Aplicada de la Universidad de Barcelona “Mucha gente se ha conformado con trabajos que requieren un nivel educativo inferior a su formación”, añade. Este fenómeno de la sobreeducación afecta sobre todo a los jóvenes al inicio de su carrera, pero Ramos señala que hay colectivos que, con la crisis, se han quedado “atrapados” en esa situación y buscan ahora una mejora. El segundo factor detrás de esta tendencia es, según el experto, la temporalidad del mercado laboral español: la formación que ofrecen las empresas suele incluir solo a los empleados fijos, por lo que los temporales se ven obligados a “autofinanciar” su educación.

“La formación supone un cambio. Una redirección de nuestra carrera”, señala María Obiols, directora de Carreras Profesionales de la escuela de negocios Esade. “Y el cambio es factible, se puede conseguir mediante una ampliación de conocimientos, diferentes de los que hayamos adquirido en la etapa universitaria”. La percepción de que los libros nunca pueden quedar atrás está calando: un 43% de españoles entre los 25 y los 64 años participaron en 2016 (últimos datos disponibles) en alguna actividad formativa, según el INE.

Ya hay un 14% de profesionales en España que están en búsqueda activa de otra oportunidad laboral mejor

Pero, ¿cómo lograr ese cambio? ¿Qué hay que estudiar para conseguir una mejora profesional? ¿Lo que me apetece, lo que demanda el mercado laboral…? María Pizzuto, socia directora en Reskilling del Grupo BLC y asesora en la escuela de negocios EAE, recomienda afrontar el reto en tres fases. La primera es analizar el punto de partida: qué sabes, qué has vivido y qué valor aportas. “Trabajar el autoconocimiento es fundamental. Te da visión para dar tu siguiente paso”, señala la experta. La segunda es decidir hacia dónde quieres ir: saber qué te atrae y si lo que te motiva es algo que el mercado laboral necesita. Pizzuto destaca la necesidad de hacer un diagnóstico de lo que demandan las empresas: “Si no estás al día de lo que pide el mercado, no hay mercado para ti”. La tercera fase consiste en diseñar la estrategia e identificar “qué medios y recursos vamos a utilizar para ponernos al día”. Las vías para conseguirlo son muchas:

MBA: la opción estrella para dar un salto profesional

“Las escuelas de negocio ofrecen dos tipos de títulos: por un lado, los MBA y por otro, todos los demás”, afirma categórico Luis Vives, decano asociado del MBA Full Time de Esade. Cursar este programa, producto estrella de las escuelas de negocio, parece la alternativa obvia cuando alguien se plantea dar un salto de calidad en su carrera. Pero, ¿qué es y qué valor aporta? “Es el título de administración y gestión de empresas más reconocido a nivel internacional”, ahonda Vives. “Si se quiere desarrollar una carrera internacional, se necesita un título reconocido y reconocible como el MBA”, añade.

Hay diferentes modalidades según las necesidades de quien lo cursa —a tiempo completo, ejecutivo, internacional, de dos años o de uno…—, pero el requisito indispensable es tener, al menos, cuatro o cinco años de experiencia laboral porque “el aprendizaje es diferente cuando el alumno tiene la capacidad de ver las implicaciones de lo que se discute en el mundo real”, señala Vives. Sin embargo, la formación previa en empresariales, habitual en este tipo de programas, no es necesaria: “Nosotros tenemos, por ejemplo, biólogos que han tenido una experiencia previa como técnicos y ahora quieren dirigir la empresa en la que trabajan”, destaca el profesor. “Lo que sí se necesita es tener claro que se quiere hacer una carrera en el ámbito de la gestión y la dirección”.

Máster: una solución para cada necesidad

Online o presencial, a tiempo completo o parcial, en universidad o en escuela de negocios, para especializarse en big data, o en gestión cultural, o en un área del Derecho… El máster es casi un traje hecho a medida. “Su ventaja es su adaptabilidad”, afirma Pilar Llácer, senior careers advisor de EAE. “Lo esencial para elegir un centro o una titulación es examinar el cuerpo docente: los profesores son los que te van a transmitir el conocimiento, pero también la experiencia y el networking”, aconseja.

En el curso 2016-2017, 184.745 alumnos se matricularon en estudios de posgrado en universidades públicas y privadas en España, un 8% más que el año anterior, según los datos del Ministerio de Educación. El atractivo del máster como vía para el reciclaje laboral se observa en los perfiles de los alumnos: un 32,41% tenía entre 26 y 30 años y el 11%, más de 40. Pero entre tanta variedad —el año pasado se ofrecieron en España casi 3.800 titulaciones—, ¿qué elegir? Llácer recomienda optar por titulaciones que desarrollen las competencias digitales y tecnológicas: “Son fundamentales para cualquier puesto de trabajo”.

Cursos: enseñanza intensiva para desarrollar habilidades

La inversión en dinero, tiempo y esfuerzo que requiere un máster o un MBA puede ser un problema. Para quien no quiere (o no puede) realizar un gran desembolso económico o hipotecar su tiempo durante uno o dos años, los cursos surgen como una alternativa de formación intensiva y más corta que permite ponerse al día. En Aula CM, que nació como una agencia de marketing digital, han desarrollado todo un programa de formación para que los profesionales del sector se puedan actualizar en tendencias y herramientas. “Las universidades o estudios muy largos tienen un poco más difícil adaptarse a lo que pide el mercado”, asegura su director, Bruno Vázquez-Dodero. “En sectores tan cambiantes, la formación tradicional necesita algún retoque”, añade.

El punto fuerte de esta alternativa es su enfoque práctico. Cálamo & Cran, una empresa especializada en servicios de edición y traducción, ha seguido ese camino para crear también una oferta de cursos que tienen en común la enseñanza del castellano como herramienta de trabajo. Patricia Gómez, su responsable de marketing, destaca ese punto de vista técnico: “Más allá de títulos o certificados, buscamos que el alumno aprenda las habilidades necesarias para ejercer una actividad. No nos detenemos mucho en enfoques teóricos ni en discusiones interminables”.

MOOC: un abanico infinito (y gratuito) de recursos

La tecnología “ha redefinido el concepto de empleabilidad”, afirma Pilar Llácer, de EAE. “Hace que todo trabajo cambie constantemente”. Pero también ha multiplicado las vías de acceso al conocimiento. El ejemplo más ilustrativo es el de los llamados MOOC, cursos gratuitos, masivos y online. Dos plataformas nacidas en Estados Unidos dominan la oferta: Coursera, desarrollada por académicos de la Universidad de Stanford, y edX, un proyecto conjunto de la Universidad de Harvard y el MIT.

En 20 horas es posible estudiar una introducción a las ciencias de la computación desarrollada por Harvard y en un mes, entender en qué consiste la defensa de los derechos humanos de la mano de Amnistía Internacional. “Nuestro consejo es registrarse en una temática que te apasione”, dice Eduardo Zambrano, del equipo de edX en España. La plataforma ofrece más de 2.000 cursos en áreas que van desde humanidades hasta ingenierías, aunque lo que más triunfa es la programación, los idiomas y todo lo que tenga que ver con los datos.

Pero formarse para buscar un trabajo mejor no es solo hincar los codos y asimilar nuevos conceptos teóricos. “La empleabilidad se nutre de diferentes perspectivas”, advierte María Pizzuto. “El aprendizaje también surge de tener iniciativa, practicar… y de relacionarse con otras personas”.

https://elpais.com/economia/2018/05/15/actualidad/1526396175_742411.html?rel=mas

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